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Leyendas de Małopolska para niños!

Leyendas de Małopolska para niños!

Zdjęcie przedstawia dwójkę małych dzieci zwiedzajacych Kopalnię Soli w Wieliczce. Towarzyszy im przewodnik.
Cada región, pero sobre todo Małopolska, puede enorgullecerse de bellísimas leyendas, tradiciones y cuentos. Principalmente son narraciones de acontecimientos reales, a veces del pasado lejano de la región. También pueden ser historias fantásticas, frecuentemente relacionadas con creencias populares e incluso paganas. A menudo se escucha que las Leyendas de Małopolska son las leyendas más populares de toda Polonia. ¡Con más motivo todos los niños deberían conocerlas!

Quizás la leyenda más conocida y la que más gusta es la «Historia del Príncipe Krak y el terrible dragón». Esta describe la suerte del legendario fundador de la ciudad, el príncipe Krak, y del espantoso dragón que habitaba en una cueva bajo la Colina de Wawel. Con el monstruo no había nada que hacer, sembraba el terror entre las gentes, que debían entregarle animales como tributo. Y si el dragón no recibía alimento a tiempo, entonces devoraba a los habitantes. Cierto día apareció un hombre ingenioso, el zapatero Skuba, al que se le ocurrió cómo librarse del terrorífico dragón. Rellenó una piel de carnero de azufre y se la entregó como tributo al monstruo. El dragón, sin sospechar nada, devoró la ofrenda realizada, provocando así un incendio en sus entrañas, que tuvo que sofocar con grandes cantidades de agua del Vístula. Hasta que, debido al exceso de agua bebida, estalló y se rompió en pequeños pedazos y los habitantes respiraron al fin con alivio. También existe otra versión de esta leyenda, que dice que del dragón se libró el mismo príncipe Krak.

Zdjęcie przedstawia ziejącego ogniem Smoka Wawelskiego.

Seguro que todo el mundo sabe que en las cercanías de Cracovia se extraía sal gema en dos localidades. ¿Pero todo el mundo sabe de dónde surgió la sal en Wieliczka y Bochnia? La explicación puede encontrarse en la bellísima leyenda «Sobre el anillo de Santa Kinga». La princesa húngara Kunegunda (Kinga) debía casarse con el duque Boleslao el Casto, aunque antes de eso quería ofrecer a su nueva patria un valioso obsequio. Así que arrojó su anillo de esponsales a una de las minas en Hungría. Había un propósito en ello. Nada más llegar a Małopolska ordenó que se iniciasen trabajos de minería en el lugar en el que actualmente se encuentra la mina de sal de Wieliczka (algunas versiones de la leyenda dicen que se comenzó a excavar en los terrenos en los que está situada la mina de sal de Bochnia). Enorme fue el asombro de todos los congregados cuando de debajo de la tierra se extrajo un bloque de sal y en su interior los ojos de todos los allí reunidos pudieron ver incrustado el anillo de esponsales de Kinga. De esta forma la princesa ofreció a sus nuevos súbditos una valiosa materia prima, como era la sal gema.

Dwójka małych dzieci zwiedzajacych Kopalnię soli w Wieliczce.

Kopalnia Soli w Bochni.

Vayamos ahora los terrenos más lejanos y montañosos de Małopolska, como son los Tatras. En esta zona también existe una maravillosa leyenda, que habla de «Los caballeros dormidos bajo los Tatras». Todo el que mira desde Zakopane las montañas rocosas puede percibir la silueta de la montaña Giewont. Hay diferentes ideas sobre esta montaña. Muchas personas ven en ella el perfil de un hombre dormido. Se dice que es un caballero o un rey. Toda persona de esta clase debe tener su propio ejército. Aquí no es diferente. La leyenda dice que en algún lugar, en las tenebrosas, espantosas y al mismo tiempo misteriosas grutas bajo la montaña Giewont espera dormido un destacamento encantado. Cuando el mal se extienda por el mundo (otra versión de la leyenda dice que cuando Polonia esté en peligro) entonces Giewont se despertará con su ejército y acudirá con sus súbditos en ayuda.

Na zdjęciu w oddali znajduje się krzyż na Giewoncie.

Precisamente en Małopolska puede verse un desierto de lo más real. Con este lugar también está relacionada cierta leyenda: «Sobre la formación del Desierto de Błędów». Trasladémonos al siglo XIII. Al momento en el que se empezaron a extraer en las tierras de Olkusz dos valiosas materias primas: plata y plomo, lo que contribuyó a la excavación de un mayor número de pozos en las profundidades de la tierra. Los trabajos de extracción inquietaban enormemente a los diablos, que en aquellos tiempos moraban en los terrenos subterráneos bajo las minas. Estos seres temían que el hombre pudiera llegar hasta su mundo. Decidieron castigar por su osadía a todos los que se dedicasen a la extracción de plata y plomo. Tramaron llenar la mina de arena del Mar Báltico. Para ello uno de los malvados diablos viajó hasta el otro extremo de Polonia para llenar un saco de arena. Sin embargo, no tuvo en cuenta que el saco de arena pudiera ser demasiado pesado para él y requiriese un mayor esfuerzo durante su transporte. Al diablo, sintiéndose cada vez más cansado, se le enganchó el saco de arena en la torre de la iglesia de Olkusz y precisamente de esta forma la arena se esparció por todos los campos cercanos, lo que dio origen al Desierto de Błędów.

Zdjecie przedstawia piaszczystą Pustynię Błędowską.

 

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