Beskid Sądecki y Beskid Niski

Beskid Sądecki y Beskid Niski

widok na góry, niebieskie niebo z chmurami, zielone łąki, różowe kwiaty na pierwszym planie
Beskid Sądecki y Beskid Niski vigilan como dos centinelas la frontera entre Polonia y Eslovaquia y, considerando el asunto metafóricamente, las tradiciones y la salud. Abarcan en sus dominios el terreno desde el Dunajec hasta la frontera oriental del voivodato de Małopolska. El carácter rico y diverso de los hermanos-centinelas hace que tengan muchos amigos que, sin importar la meteorología y sus aficiones para el tiempo libre, encuentran atracciones que cumplen sus expectativas. ¡Puedes unirte a ellos!

Los Beskides fascinan con su tranquila belleza, ofreciendo rutas seguras y bellísimos paisajes. A pesar de su diferente carácter y altitud, tienen mucho en común: valorados balnearios, numerosos monumentos de madera, tradiciones culturales y eventos que han quedado inscritos en la historia del mundo. Durante la Primera Guerra Mundial, cerca de Gorlice se rompió el frente oriental: los ejércitos alemanes y austrohúngaros derrotaron y obligaron a retroceder a los ejércitos rusos. Cada año tiene lugar en Sękowa una escenificación histórica que conmemora este evento. Los caídos en la batalla fueron enterrados en cementerios militares, por ejemplo, en Magura Małastowska, por donde discurría la línea del frente. Bastante antes la Región de Gorlice era famosa por sus yacimientos de petróleo, que comenzó a extraerse a escala mundial en esta zona en los años 50 del siglo XIX. Stanisław Jabłonowski es considerado uno de los pioneros de la industria petrolera. Construyó el primer pozo, del que se extraía mediante cubos el petróleo de las profundidades de la tierra.

Para los aficionados a la naturaleza

Si buscas tranquilidad en el entorno de la naturaleza de los Beskides, la encontrarás sin duda en el Parque Nacional Magura, que fue creado en el año 1995 en terrenos de Beskid Niski. Se han registrado aquí casi 800 especies de plantas y 200 especies de animales, entre las cuales pueden encontrarse aves poco comunes o en peligro de extinción (águila real, águila pomerana, búho real, abejero europeo), mariposas (mnemosine, podalirio, macaón) o escarabajos (rosalia alpina y pequeño capricornio), o bien tropezarse con grandes mamíferos depredadores. El parque se creó en unos terrenos habitados hasta el año 1947 por montañeses rutenos: los lemkos. Se encuentran aquí numerosos monumentos en forma de figuras junto a los caminos, además de capillas, iglesias ortodoxas y pequeñas iglesias. 

Una de las atracciones es el Lago «Klimkówka», inmortalizado en la película «A sangre y fuego», en el que puede practicarse windsurfing. 

Beskid Sądecki se enorgullece del Parque Paisajístico del Poprad, en cuyos terrenos se creó la zona Natura 2000 «Refugio del Poprad», además de numerosas rutas didácticas y ornitológicas, entre otras, en las laderas de Góra Parkowa, Jaworzyna Krynicka o en Łopata Polska. Gracias a sus balnearios famosos por sus aguas medicinales, el Parque Paisajístico del Poprad es considerado una de las regiones más atractivas de Polonia. Se encuentran aquí 13 reservas de la naturaleza, de las cuales merecen una especial atención Kłodne nad Dunajcem, Obrożyska y Pusta Wielka. Durante la visita es un pecado no pasar por el enclave natural «Bobrowisko» en Stary Sącz, las frías emanaciones de dióxido de carbono en Tylicz, llamadas mofetas, el estanque «Czarna Młaka» cerca de Muszyna o la fantástica plataforma panorámica en forma de espiral en Wola Krogulecka. 

Para los aficionados a los museos y museos al aire libre

En los museos y museos al aire libre localizados en Nowy Sącz, Krynica, Stary Sącz, Gorlice, Muszyna y Łosie, por ejemplo, se han reunido valiosos objetos de diferentes épocas y campos de la actividad humana.

La sede principal del Museo del Distrito en Nowy Sącz se encuentra desde el año 2018 en el histórico edificio del antiguo Banco Austrohúngaro. Tras su modernización se realzó el carácter representativo de la escalera y la sala principal en el piso más alto, donde se celebran exposiciones temporales, reuniones y conciertos. En las secciones y filiales del Museo del Distrito se han reunido objetos que describen la extraordinaria historia y cultura de los habitantes de los Beskides.

En el Parque Etnográfico Sądecki de Nowy Sącz se encuentran varios miles de objetos que presentan la cultura popular de los lendianos, los habitantes del piedemonte de los Beskides Centrales, los montañeses de Łącko, los lemkos y los gitanos de los Cárpatos. Hay en él, por ejemplo, más de diez fincas de campesinos con características edificaciones rurales. Un acontecimiento a escala nacional son los templos reconstruidos de tres religiones: la iglesia ortodoxa de San Demetrio Mártir de Czarne, la iglesia de madera del siglo XVIII de los Santos Pedro y Pablo de Łososina Dolna y la iglesia de Świniarsko, que originalmente sirvió a los colonos de religión protestante.

Junto al Parque Etnográfico se creó Miasteczko Galicyjskie, a imagen de las ciudades de la Galicja del siglo XIX. Allí pueden verse el antiguo ayuntamiento de Stary Sącz y la casa señorial de Łososina Górna, en la que se encuentra un centro de conferencias y formación, una estación de bomberos y dos edificios habitables, en los que se han organizado: un taller de relojero y un taller de alfarero. 

Puede admirarse el arte clásico en la Galería Maria Ritter en Nowy Sącz, situada en la primera planta de una histórica casa de vecinos de 200 años. En las colecciones de la pintora de Nowy Sącz se encuentran: pinturas al óleo, acuarelas, grabados, dibujos, collages, esculturas y pinturas murales. El aspecto del interior introduce a los visitantes en la atmósfera de las viviendas de la antigua burguesía.

A su vez, en el Museo Nikifor de Krynica se presenta la obra de uno los más famosos representantes del primitivismo en todo el mundo: Nikifor Krynicki, realmente Epifaniusz Drowniak. La parte documental de la exposición presenta recuerdos del artista y publicaciones dedicadas al mismo. El museo es también lugar de presentación de exposiciones de conocidos artistas de los círculos del arte no profesional y popular. En Tylicz encontramos el Museo de Historia de Tylicz que, además de exposiciones etnográficas, dispone de una colección dedicada a la Confederación de Bar.

Los recuerdos de los famosos habitantes de Stary Sącz pueden verse en el Museo Regional de la localidad. Los objetos reunidos en la Casa de los Hoyos muestran la historia de la ciudad, productos artesanales, objetos militares, así como obras de arte. La casa de vecinos, que fue la única que sobrevivió a un gran incendio en el año 1795 y conservó su carácter barroco del siglo XVII, debe su nombre a su situación en el lugar más bajo (antes) de la plaza del mercado o, como dice otra leyenda, a los hoyos excavados en los sótanos de la casa por el sepulturero local. 

Entre las instituciones museísticas tampoco faltan otras que gustarán especialmente a los niños, por ejemplo, la Casa de los Jefes de Distrito en Muszyna, en la que actualmente funciona el dinámico centro local de la cultura, el Museo de los Juguetes de Krynica, dirigido por un apasionado matrimonio, en el que se encuentran juguetes de casi todas las épocas, o la Fábrica de Grasa en Łosie, donde pueden verse trajes y objetos de uso cotidiano pertenecientes a los antiguos comerciantes de petróleo. 

Para los aficionados al descanso activo

La densa red de rutas turísticas permite llegar a todos y cada uno de los rincones más atractivos de la región. Los Beskides ofrecen a los turistas rutas a pie, en bicicleta, a caballo, de carrera, de esquí, pero también funiculares y centros de ocio. En Krynica-Zdrój se encuentran dos funiculares: en Góra Parkowa y en Jaworzyna. Este último es el telecabina más largo de Polonia.

Entre las rutas a pie son especialmente recomendables la Ruta roja Principal de los Beskides y la ruta azul Żegiestów Zdrój – Leluchów. Las rutas en bicicleta más interesantes son la ruta ciclista amarilla Wysowa Zdrój – Regietów – Wysowa Zdrój, que permite ver las antiguas iglesias de madera de los lemkos en los alrededores de Wysowa-Zdrój. Por los Beskides también llevan las rutas VeloDunajec y VeloNatura. 

En los Beskides funcionan numerosas granjas de cría de caballos y centros ecuestres: es una actividad muy popular en la región. En Gładyszów se encuentra la granja de cría de caballos hutsules más grande de Europa. Se organizan aquí paseos individuales y en grupo para turistas, clases de equitación con instructor, carreras a caballo, paseos en calesa y en trineos tirados por caballos. Alrededor del centro se han trazado unos 100 km de rutas ecuestres señalizadas. Cada año, en septiembre, se organizan aquí las Jornadas Hutsules, de tres días de duración. Una ruta a caballo recomendable es Rytro – Uhryń – Hańczowa – Nieznajowa – Kotań – Olchowiec, un fragmento de la Ruta Ecuestre a través de los Beskides, que en el terreno descrito lleva desde Rytro, en Beskid Sądecki, hasta Olchowiec, ya en Beskid Niski. La ruta discurre por los terrenos del Parque Nacional Magura.

La oferta de actividades deportivas en la temporada de invierno es tan amplia que no es posible mencionarlo todo. Entre la más elegidas por los turistas se encuentran: las pistas de esquí de fondo, de backcountry, de travesía y de raquetas de nieve. Beskid Sądecki y Niski se enorgullecen de unos centros de esquí del más alto nivel, entre los cuales hay que mencionar: Słotwiny Arena, Henryk, Jaworzyna Krynicka, Tylicz Ski, Master Ski y Wierchomla. Los que están comenzando su aventura con los esquís pueden disfrutar de remontes más pequeños, tales como: Kokuszka, Kamianna, Magura Ski Park y Smerekowiec.

Al visitar los Beskides merece la pena disfrutar de la amplia oferta de otros centros en los que es posible divertirse igual de bien que en las rutas. Entre los más visitados se encuentran los parques de cuerdas Ablandia en Rytro, el parque de cuerdas en Wysowa, el Centro de Deportes de Invierno de Ptaszkowa y el Centro de Ocio y Deporte Zapopradzie. Los amantes de las locuras acuáticas podrán participar en la temporada estival en un descenso por el Poprad.

Para los aficionados a los balnearios

Merece la pena viajar a Beskid Sądecki y Niski para descansar. El equilibrio, tanto del alma como del cuerpo, lo restablecen sus aguas, apreciadas tanto por su sabor como por sus valores medicinales. Podemos afirmar que en los Beskides no faltan balnearios. A lo largo del todo el año hay turistas en numerosas localidades de las montañas, que viajan aquí para mejorar su salud. Los balnearios mejor valorados son:

Krynica-Zdrój, llamada la perla de los balnearios polacos. No solo tiene las características de los balnearios europeos: paseo, elegantes pensiones o establecimientos termales, sino ante todo manantiales de agua, en los cuales están disponibles la mayoría de los tesoros locales de la naturaleza – 23 manantiales de aguas minerales, siendo la más popular «Kryniczanka», así como los manantiales Słotwinka, Jan y Zuber. 

Wapienne es una de la localidades termales más antiguas de Polonia. Los manantiales sulfurosos se emplean aquí para el tratamiento de enfermedades del aparato locomotor y dolores reumáticos. Antes de la guerra la localidad era famosa por la extracción de petróleo, así como por ser un centro de cantería, y hasta hoy día es habitada por varias familias de lemkos. En el balneario se utilizan lodos y aguas sulfurosas de mineralización media de los manantiales Kamila, Marta y Zuzanna.

Piwniczna-Zdrój está especializada en el tratamiento de enfermedades del aparato respiratorio, digestivo y en la profiláctica del aparato locomotor. Probaremos aquí, por ejemplo, el agua «Piwniczanka». Alrededor de la localidad se encuentran unos excelentes terrenos turísticos y de paseo, atractivos en verano y en invierno, así como manantiales de aguas minerales, de la mayoría de los cuales se puede sacar un agua medicinal de buen sabor que mana directamente de la tierra o de la roca maciza. También encontraremos manantiales en  Łomnica - Zdrój o Wierchomla, bellamente situadas en los valles de Beskid Sądecki. 

Muszyna, antaño el centro de unas extensas posesiones llamadas «el país de Muszyna», es hoy visitada por los que sufren afecciones del aparato respiratorio y enfermedades del aparato digestivo.

Wysowa-Zdrój es un pequeño balneario del que procede la famosa agua mineral «Wysowianka». En este parque de manantiales pueden probarse aguas minerales de las fuentes: Józef, Franciszek, Henryk, Słone y Bronisław. Están recomendadas para el tratamiento de las enfermedades del aparato respiratorio, digestivo y urinario.  

 

Multimedia