Las montañas Gorce y los Beskides Insulares  

Las montañas Gorce y los Beskides Insulares  

polana na szczycie wzniesienia, w otoczeniu lasów, widoczny szlak oraz bacówki w oddali

Małopolska es famosa por sus exuberantes bosques verdes y extensas cordilleras montañosas. Encontramos vistas de pintorescas cumbres, claros y valles que nos dejarán sin respiración. Seguro que no nos arrepentiremos si elegimos como destino de nuestro viaje las montañas Gorce y los Beskides Insulares. La primera de ellas es una cordillera montañosa cuyo punto más alto es el famoso Turbacz (1310 msnm). En la parte central de la cordillera se encuentra el Parque Nacional de Gorce, en el que habitan, por ejemplo, lobos, linces y muchas especies de aves, incluyendo: la cigüeña negra, el urogallo y el pico tridáctilo. En las montañas Gorce y en la parte contigua de los Beskides Insulares se encuentran zonas protegidas en la Red Ecológica Europea Natura 2000: la Zona de Especial Protección para las Aves «Gorce» y la Zona de Especial Conservación «Refugio de Gorce».

Estando en la región merece la pena dar un paseo por los Beskides Insulares, en los cuales se encuentran muchas cimas populares, tales como Mogielica (1170 msnm), Ćwilin (1072 msnm), Luboń Wielki (1022 msnm) o Śnieżnica (1006 msnm). Algo menos visitadas por los turistas, pero también bellas son: Jasień, Modyń y Krzystonów. Estas cimas están separadas entre sí por recortados valles fluviales y pasos, creando un particular «archipiélago» y aclarando así el origen del nombre «Beskides Insulares».

El valle del río Ochotnica es uno de los más largos de Polonia. Está rodeado por todos sus lados por las montañas Gorce: por el norte por la cordillera de Gorce, por el sur por la cordillera de Lubań, mientras que en la entrada al valle serpentea el bellísimo Dunajec, que separa las montañas Gorce de Beskid Sądecki. Todo este valle está vigilado por 4 torres panorámicas localizadas en las cumbres más altas de los alrededores: Koziarz 943 msnm, Gorce 1128 msnm, Magurki 1108 msnm y Lubań 1211 msnm, y entre las torres se han trazado más de 130 km de rutas para ciclistas, corredores y de esquí de travesía en el marco del proyecto «Enclave de descanso activo en el corazón de las montañas Gorce».

Lugares que es imposible olvidar 

De excursión por las montañas Gorce y los Beskides Insulares merece la pena viajar con un plan previamente preparado, aunque sea de forma general. Recomendamos comenzar el paseo en el Parque Nacional de Gorce, en el que se encuentran una serie de senderos naturales rodeados de bellos árboles: piceas, hayas y abetos, ¡muchos de ellos tienen hasta 100 años! Aunque la riqueza natural del Parque Nacional de Gorce hay que verla con nuestros propios ojos, también recomendamos visitar las exposiciones del Centro Educativo del Parque Nacional de Gorce en Poręba Wielka.

Por supuesto, nada sustituye a una visita por las cumbres y claros reales, por eso recomendamos ascender a Bukowina Waksmundzka y Turbacz: elevaciones de Gorce que ofrecen encantadoras vistas de los Tatras, la Depresión de Nowy Targ, los Pieninos y el lago de Czorsztyn. Las vistas de las montañas también pueden admirarse desde las torres panorámicas, que no faltan en los alrededores. Una de ellas se encuentra a unos 3 km al norte de Rabka, en la elevación Królewska Góra. Se trata de una construcción de madera de más de 25 m de altura, desde la cual se extienden unas bellísimas vistas de las montañas Gorce, los Beskides Insulares, Babia Góra y los Tatras. En las cumbres de Gorce, Lubań, Magurki y Koziarz se encuentran torres panorámicas de 30 metros, que arquitectónicamente recuerdan a las iglesias góticas de madera de la región.

Las montañas Gorce y los Beskides Insulares están separados de otras cordilleras por los ríos Raba y Dunajec. Sin embargo, no son los únicos ríos pintorescos de la región, buena prueba de lo cual son Kamienica Gorczańska y la cascada Spad. La reserva Mogielica está situada en la zona próxima a la cumbre de la mayor elevación de los Beskides Insulares, Mogielica. En su cima hay una torre panorámica. Además de esta, en los alrededores hay otras 3 reservas de la naturaleza: Kostrza, Śnieżnica y Luboń Wielki. Todas están situadas en las laderas de las montañas de los mismos nombres. Luboń Wielki (1022 msnm) es una de las montañas más características de los Beskides Insulares. En sus laderas sur y este se encuentra la reserva de la naturaleza inanimada «Luboń Wielki». La reserva se creó en el año 1970 y tiene una superficie de 12 ha. En sus terrenos se encuentra un corrimiento de flysch con ríos de piedra, el mayor de los Beskides Insulares y uno de los más bellos de los Cárpatos. La zona está cubierta por formaciones rocosas de formas originales. Las rocas forman bancales y lomas rocosas de varios metros de altura, llamadas Montes Agujereados. Yendo por la ruta que lleva a Mogielica o Krzystonów es imposible no advertir el Claro Stumurgowa, desde el que veremos no solo las cimas cercanas de los Beskides Insulares, sino también las cordilleras de Gorce, Beskid Sądecki, los Pieninos e incluso los Tatras y la cumbre de Babia Góra. Decidme, ¿qué más se puede pedir?

Si todavía no habéis estado en las montañas Gorce y los Beskides Insulares, ya la primera visita os sorprenderá gratamente. Un símbolo de los siglos pasados son las leyendas de las montañas Gorce y los Beskides. Una de las más interesantes es la que explica el origen de la aparición de una enorme peña, bautizada como la Roca del Diablo, cerca de Szczyrzyc. Este famoso monumento de la naturaleza inanimada debe supuestamente su existencia al mismo diablo. La leyenda dice que el malvado demonio, deseando destruir del Monasterio de los Cistercienses de Szczyrzyc, dejó caer inesperadamente la peña cerca del objetivo. Parece que al diablo le molestó el sonido de la campana del monasterio. Merece la pena mencionar que al este de la Roca del Diablo se encuentra una ermita bajo la advocación de San Benedicto, hoy visitada por peregrinos y viajeros. Cerca de ambas se encuentra la capilla de San  Benedicto.

El límite oriental de los Beskides Insulares es la región de la Cordillera de Łososina.  Es una cresta montañosa que se extiende entre Limanowa y el Lago de Rożnów. Encontramos aquí extraordinarios paisajes con claros cerca de las cumbres y los más bellos bosques de hayas de los Beskides Insulares. La cumbre más alta de la Cordillera de Łososina es Jaworz (918 msnm), en cuyas laderas tenían una base durante la Segunda Guerra Mundial destacamentos partisanos.

Tradiciones siempre vivas

A aquellos que quieran combinar el descanso activo con una buena dosis de conocimientos les recomendamos las rutas temáticas: la Ruta de la Arquitectura de Madera y la Ruta Cisterciense. Ambas rutas tienen ante todo un carácter sagrado. La Ruta Cisterciense reúne edificios relacionados con la orden cisterciense. Muchos de ellos, incluyendo la Abadía de los Padres Cistercienses en Szczyrzyc, se remontan a los tiempos de la Edad Media. Algo interesante, el santuario del siglo XIII es al mismo tiempo es el único monasterio cisterciense que ha existido de manera ininterrumpida en tierras polacas. Al visitar la iglesia también merece la pena ver el museo junto al monasterio, en el que veremos, por ejemplo, una colección de monedas, de armas, de minerales e incluso una colección única de etiquetas de cerveza de Szczyrzyc. Una propuesta interesante son también las Rutas Papales, que se han trazado para recordar al Santo Padre Juan Pablo II y su amor por las montañas polacas. La inauguración simbólica y la bendición de las Rutas Papales en las montañas polacas tuvo lugar el 26 de mayo de 2003 en Rabka Zdrój. En el Parque Zdrojowy se descubrió ese día el monumento de Juan Pablo II Turista, que abre la Ruta Papal de más de 200 kilómetros en los Beskides Insulares y las montañas Gorce. También merece la pena mencionar la Ruta de la Cultura Valaca, una ruta transfronteriza del patrimonio natural y cultural relacionado con las tradiciones pastoriles en los Cárpatos. La ruta lleva por terrenos con bellos paisajes y claros de alta montaña. El impulso para su creación salió de Ochotnica, donde las tradiciones valacas siguen siendo muy visibles. Es posible dar un paseo desde Ochotnica Górna, por el arroyo Jamne, a la Cabaña de Pastor «u Bucka», donde se pueden comprar quesos tradicionales y ver de cerca el apacentamiento tradicional de las ovejas, para después ir por Magurki y acabar el paseo en Ustrzyk.

En las montañas Gorce y los Beskides Insulares se siguen cultivando numerosas tradiciones populares, tales como dziady śmiguśne en Dobra, que recuerda la invasión de los tártaros en el siglo XIII. Los habitantes de Dobra ofrecieron refugio a los prisioneros  que escaparon de la esclavitud tártara tras la incursión contra el monasterio cisterciense de Szczyrzyc. Las personas, buscando abrigo del invierno, se cubrían con gavillas de paja. Para recordar estos acontecimientos los jóvenes realizan ellos mismos trajes, con los que se visten y salen a las calles el lunes de Pascua. Esta tradición pasa de generación en generación. 

En la región también se cuidan las tradiciones culinarias. Ante todo, puede enorgullecerse de una cocina rica en sabores excepcionales Łącko. Aquí tienen lugar la Fiesta de los Manzanos en Flor y la Fiesta de la Recogida de la Fruta. Esta humilde localidad del sur de Małopolska es famosa por la arboricultura. Según las referencias históricas el cultivo de frutas ya era conocido aquí en el siglo XII. Los horticultores y agricultores locales presentan hasta hoy día con orgullo las manzanas de Łącko, excepcionalmente rojas y jugosas. Además, durante la Recogida de la Fruta de Łącko se presenta al mundo Śliwowica Łącka. Esta fuerte bebida alcohólica no es, sin embargo, la única conocida en los alrededores: además de ella también debe mencionarse Żytko (también llamado Żytniówka). Para la producción de Żytko se emplea centeno, levadura alcohólica y agua pura y no clorada de los manantiales locales. Siguiendo con el alcohol, también hay que mencionar la cerveza de Szczyrzyc, conocida ya en la primera mitad del siglo XVII. 

Entre los platos de los Beskides Insulares disfruta de mayor fama kapuśniorka z grzybami (sopa ácida con setas), que sigue siendo uno de los principales platos servidos durante la cena de Nochebuena. Entre los productos de la cocina regional dignos de atención también se encuentran: el pan de Męcina, la ciruela seca y ahumada (llamada suska sechlońska), la miel de mielada de Małopolska, las tortitas a la plancha y el kołacz (tipo de pan) con queso de Jodłownik.

Las tradiciones culinarias de las montañas Gorce todavía no habían sido publicadas: los materiales del libro «Antigua cocina de los montañeses de Gorce» se han facilitado en la página www.gorczanskiesmaki.pl. Encontraréis allí principalmente platos vegetarianos, tales como: tortitas a la plancha, sopa Juha, śliwcorkę (sopa de ciruelas), gołąbki (hojas de col rellenas de sémola y setas) y colinabo al rescoldo. Estando en Ochotnica Górna buscad la Casa de pastor «u Bucka», que hasta hoy día produce una amplia gama de quesos según los métodos tradicionales de los pastores y os ayudará a comprender las diferencias entre los quesos bundz, bryndza, gołka y oscypek.

No cabe duda de que las excursiones regulares a las montañas Gorce y los Beskides Insulares no solo mejoran el estado de ánimo y la forma física, sino también la salud. Tanto más cuanto que son puntos importantes de la región los Manantiales de Aguas Minerales de Szczawa y el balneario de Rabka-Zdrój, situado en el valle de los ríos Raba y Słonka. Merecen una especial atención las aguas minerales de Rabka, ya que tienen una gran importancia en el tratamiento con baños, como bebida o inhalación. Aún más, las salmueras de Rabka ya eran utilizadas en la Edad Media. Varios cientos de años después, en el siglo XIX, se curaba en el pueblo la tuberculosis, antaño una de las más peligrosas enfermedades del mundo. Precisamente entonces, en el año 1857, por iniciativa de Józef Dietl, se llevaron a cabo análisis químicos de las aguas de Rabka. El resultado de la prueba confirmó sus valores terapéuticos y Rabka fue reconocida como balneario. Otra prueba que confirma el carácter excepcional de las aguas minerales de Rabka son los acontecimientos del periodo de entreguerras. En este humilde pueblo de las montañas se trataba entonces con éxito a los niños que padecían enfermedades de las vías respiratorias, alergias y diabetes. En los años 20 del siglo pasado se construyeron en Rabka nuevos edificios del sanatorio, poniendo además la zona bajo protección paisajística. En el año 2009 también se construyó aquí una torre de graduación. Debido a los enormes éxitos conseguidos en el ámbito de las acciones a favor de la salud de los niños y los jóvenes, en el año 1996 la ciudad recibió el título honorífico de «Ciudad de los Niños del Mundo», concedido conjuntamente por el Capítulo de la Orden de la Sonrisa, la UNESCO y el Voivoda de Nowy Sącz. A Rabka-Zdrój merece la pena viajar en cualquier época del año, pero especialmente en verano y primavera. Precisamente entonces se celebran aquí una serie de eventos, incluyendo: la Fiesta de la Salmuera de Rabka, el Rabka Festival, el Festival Internacional de Literatura Infantil, la Espartaquiada de Integración de Niños y Jóvenes, el Festival de Grupos Regionales Infantiles de los Cárpatos, el Festival de Cuentos de las Vacaciones y la fiesta ciclista Copa de la Ruta de la Sal.

También merece la pena visitar el Teatro de Títeres «Rabcio», cuya historia se remonta al año 1949, cuando existía la necesidad de prestar ayuda a los niños enfermos de tuberculosis. Los jóvenes pacientes que permanecían entonces en el sanatorio tuvieron la ocasión de ver el primer espectáculo en la carrera del teatro «Rabcio Zdrowotek».

A los más jóvenes les encanta Rabkoland, un parque de atracciones conocido en toda Polonia que ofrece más de 30 instalaciones que los niños pueden utilizar solos o con sus padres. Encontramos en él tiovivos, teatros para los más pequeños y muchas otras atracciones. A los aficionados a una diversión más alocada les espera la Carrera Internacional de Montaña Limanowa - Paso de Ostra, es decir, una competición de bólidos.

Si la región de las montañas Gorce y los Beskides Insulares sigue siendo para vosotros un misterio, visitadla en verano. Desde comienzos de mayo hasta finales de septiembre el Foro de Municipios de los Beskides Insulares organiza el festival llamado DESCUBRE LOS BESKIDES INSULARES. Su programa está formado por, entre otros, la subida a las cumbres, el Pícnic Ferroviario de Galicja en Dobra y la limpieza conjunta de los Beskides Insulares. A los aficionados a los conciertos les recomendamos visitar el Festival de las 4 Culturas de la República Libre de Ochotnica, Ocho! el Festival en Ochotnica Dolna y el Festival del Dunajec en Tylmanowa.

Las montañas Gorce y los Beskides Insulares son regiones hospitalarias, ricas en tradiciones, bellos paisajes y un amplio abanico de atracciones para cualquier tipo de turista. No es posible describirlas todas, por ese motivo recomendamos visitarlos y experimentarlas en persona. 

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