Orava y Beskid Żywiecki

widok ze szczytu góry, gołoborza na pierwszym planie, wokół zielone wzniesienia

Un rincón encantador con alma

Orava y Beskid Żywiecki son con toda seguridad uno de los destinos turísticos más interesantes, aunque relativamente poco populares. No solo fascinan por el gran número de monumentos, sino también por unos paisajes que dejan sin respiración, una flora y fauna excepcionales, así como numerosos pastos, en los que siguen siendo apacentadas de forma tradicional las ovejas. Atrae aquí a los turistas la cultura única de los montañeses de Orava y Żywiec, que se manifiesta en los trajes, las costumbres o la construcción tradicional. En invierno la región es una base excelente para las personas a las que les gusta hacer locuras en las pistas de nieve. Aún más, también hay disponibles pintorescas rutas que pueden recorrerse con raquetas de nieve o haciendo esquí de travesía. ¡Los apasionados por las excursiones en bicicleta y el descanso activo se sentirán como pez en el agua en Beskid Żywiecki! Las personas que valoran la tranquilidad y el silencio, que sueñan con un momento de relax lejos del bullicio de la gran ciudad, encontrarán aquí lugares con una atmósfera especial, en los que tendrán la ocasión de degustar quesos y mantequilla caseros y de beber leche de verdad. 

Cada verdadero amante de las montañas debería realizar una excursión a pie al Parque Nacional de Babia Góra, ascender a la «Reina de los Beskides», Babia Góra, pasear por la cordillera de Polica o de Jałowiec. ¡Aquí no es posible aburrirse, garantizamos que todo el mundo encontrará algo para él!

El fascinante brillo de la naturaleza de los Beskides

Beskid Żywiecki oculta numerosas sorpresas para los aficionados a la naturaleza, que encontrarán en él plantas poco comunes y especies de animales salvajes. Un punto obligatorio es el Parque Nacional de Babia Góra. El carácter único de este lugar lo confirma el hecho de que el terreno del parque fue incluido en su totalidad en el programa Natura 2000. También se encuentra en la lista de las Reservas de la Biosfera de la UNESCO. En el lugar abundan los densos y bellos bosques: en la parte baja de hayas, piceas y abetos, mientras que en la más alta se extienden fantásticas espesuras de piceas. 

El símbolo del Parque Nacional de Babia Góra es Laserpitium archangelica, una planta de flores blancas característica solo de esta región. La aglomeración más importante de esta planta se encuentra bajo el monte Sokolica y en el valle del Arroyo Marków. 

Sobre la región se levanta Babia Góra, también llamada Diablak, cuya altura alcanza los 1725 msnm. Es la cumbre más alta tanto de Beskid Żywiecki como de todos los Beskides Occidentales. Los bosques de la zona son hogar de muchos representantes de los mamíferos, reptiles, aves, anfibios e incluso peces. En el Parque Nacional de Babia Góra y el terreno que lo rodea es posible encontrar lobos, linces, ciervos, osos, bellos gallos lira o lechuzas y búhos. 

En la zona de la Depresión de Orava aparecen turberas altas únicas a escala europea, llamadas puścizna, que son un refugio para las aves.

Si planeamos una excursión por los alrededores merece la pena visitar Sidzina-Bystra y allí unos impresionantes monumentos de la naturaleza, los robles: Adam, Ewa, Abraham y Syriusz, que según la leyenda obsequió a los habitantes de Sidzina el mismo rey Juan Casimiro. 

Señales del pasado

Zawoja no es solo un nudo de rutas turísticas, sino también un fantástico lugar de descanso. En la aldea polaca más larga merece una especial atención la iglesia parroquial de madera de San Clemente, cuya historia se remonta a mediados del siglo XVIII. No lejos de la iglesia se encuentra la Estación de Babia Góra, en la que funcionaba a comienzos del siglo XX la estación turística de la Asociación de los Tatras. También es obligado visitar el caserío de Czatoża, donde se encuentran los históricos Tres Sótanos, que antaño desempeñaban la función de almacenes para guardar alimentos. El lugar turísticamente más atractivo es el Campanario Loretańska. Según las historias de los montañeses la campana debía proteger a los habitantes de Zawoja de las tormentas y avisarles de los incendios. 

Estando en Zawoja también merece la pena acercarse al Pastizal Barankowa, situado en la Ruta Valaca. Desde abril hasta septiembre encontraremos aquí al mayoral, que no solo nos ofrecerá un verdadero queso oscypek, sino que nos hablará de buen grado sobre las tradiciones pastoriles valacas, que se han conservado magníficamente en esta región.

Si planeamos una excursión merece la pena visitar también otras localidades, en las que se esconden verdaderas perlas de la Ruta de la Arquitectura de Madera, por ejemplo, la iglesia de San Pedro y San Pablo de Lachowice, del año 1789, o la iglesia de San Juan Bautista de Orawka, del año 1651. En la iglesia de San Nicolás en Sidzina se puede admirar la imagen milagrosa de la Madre de Dios de Sidzina y bajo la cumbre del monte Okrąglica (1239 mnsm) la bella Capilla de la Madre de Dios Protectora de los Turistas. Un lugar perfecto para descansar tras los paseos a pie es el parque del siglo XIX situado en el mismo corazón de Bystra, sobre el encantador arroyo Bystrzanka.

La parte museística de los recuerdos: ¿qué merece la pena ver?

¡La arquitectura típica de Orava y Beskid Żywiecki atrae a turistas de toda Polonia y del extranjero! Es posible admirarla en los museos al aire libre de Zubrzyca Górna, Zawoja Markowa y Sidzina, pero también al pasear por las aldeas de los alrededores: muchas familias siguen viviendo en preciosas cabañas antiguas de madera. 

Merece especialmente la atención el Museo - Parque Etnográfico de Orava en Zubrzyca Górna. Los orígenes de la institución se remontan a los años 30 del siglo XX, cuando los descendientes de la familia Moniak de Orava cedieron al Tesoro Público una parte de su herencia. Gracias a eso hoy podemos admirar, por ejemplo, la noble Casa señorial de la familia Moniak y las típicas cabañas de Orava con wyżka (una habitación situada en la buhardilla). También nos esperan excelentes exposiciones en el Museo de la Cultura Popular de Sidzina, donde se celebran periódicamente talleres de artesanía popular. En el museo al aire libre se organizan exposiciones que muestran la vida en el periodo del siglo XVIII al siglo XX. 

Recomendamos encarecidamente aprovechar la amplia oferta de museos al aire libre, ya que son lugares mágicos. ¡Gracias a ellos es más sencillo tocar el pasado y las escenificaciones, talleres y presentaciones hacen que estos lugares vuelvan a estar llenos de vida! En ellos pueden escucharse música y canto tradicionales, ver el trabajo de artesanos y campesinos, todo esto bien combinado con manjares regionales que podemos degustar. 

Caballitos de madera, coloridos pajaritos en un palo (llamados klepoki) o bien un andador con animales móviles: estos y muchos más juguetes de madera pueden verse en el Centro del Juguete de Madera de los Beskides en Stryszawa, ¡donde todo el mundo puede volver a sentirse un niño por un momento!  

Descanso activo entre las montañas: ¡inspírate!

El principal centro de esquí de la región es Zawoja, aunque goza de una mayor popularidad el centro Mosorny Groń. Allí los entusiastas principiantes de los deportes de invierno pueden mejorar sus habilidades en una escuela de esquí, mientras que los veteranos del esquí y el snowboard pueden hacer locuras hasta altas horas de la noche en las pistas de nieve. Merece la pena añadir que la estación tiene una licencia FIS que permite disputar competiciones de esquí nacionales e internacionales y que el propio centro anima a organizar eventos deportivos propios. 
Mosorny Groń está abierto en cualquier estación del año. Nosotros recomendamos especialmente el dorado otoño, que se caracteriza por un menor movimiento turístico y unas vistas de las montañas con colores cambiantes que cortan la respiración. A admirar estos fantásticos paisajes es seguro que nos ayuda usar el remonte «Baca» o el conjunto de remontes «Wojtek». 

En invierno recomendamos especialmente pasear por las rutas turísticas en raquetas de nieve y las excursiones de esquí de travesía. Beskid Żywiecki ofrece unas condiciones fantásticas para este tipo de actividad: bellos paisajes, terrenos vírgenes, alejados de las atestadas estaciones de esquí y el bullicio de la ciudad. 

Los aficionados a los deportes extremos pueden disfrutar de la oferta de downhill en Mosorny Groń. Beskid Żywiecki es un lugar perfecto para correr, especialmente en primavera y otoño, cuando las rutas están menos frecuentadas por los turistas, lo que proporciona unas condiciones más cómodas para practicar esta disciplina deportiva. Se debe mencionar que en Babia Góra se organiza el evento cíclico para corredores alpinos: «Festival de las Carreras Alpinas».

Los encantos de las variadas rutas turísticas 

Beskid Żywiecki y Orava son terrenos ideales para el turismo: a pie, de esquí y en bicicleta. A pesar de la creciente popularidad de la región, en algunos lugares sigue dando la impresión de no haber sido tocada por la mano del hombre. Fascinan las excelentes vistas, sorprenden las excepcionales flora y fauna. Todo esto hace que sea un lugar ideal para el descanso. 

Indiscutiblemente los mejores lugares de partida de esta región son Zawoja y Zubrzyca Górna. Tienen su inicio aquí rutas a Babia Góra (1725 msnm), las Cordilleras de Polica y Jałowiec. Merece la pena recorrer el fragmento de la Ruta Principal de los Beskides: Mędralowa - refugio de la Asociación Polaca de Turismo y Estudios Regionales (PTTK) en Markowe Szczawiny - Babia Góra - Paso Krowiarki - Polica - Bystra Podhalańska. 

La información actualizada y la lista de rutas (incluyendo recorridos educativos, ecuestres, de esquí, de carrera, ciclistas, históricos) se encuentran en la página de las Rutas Turísticas de Małopolska: https://malopolska.szlaki.pttk.pl/

Cultura y tradiciones en una versión contemporánea

Los habitantes de la región de Babia Góra y Orava cultivan de buen grado las tradiciones locales con motivo de celebraciones familiares, eclesiásticas y nacionales.

Durante las fiestas de Navidad merece la pena acercarse a los «Villancicos de Orava» en el Centro de la Cultura de Jabłonka, o al Parque Etnográfico de Orava en Zubrzyca. Si nos gusta ver belenes, no podemos perdernos la exposición de los tradiciones nacimientos de títeres. En los belenes locales vemos en la escena del nacimiento de Jesús no solo a María y José, sino también las figuras del noble, las montañesas, los judíos hojalateros, el anciano, los mercaderes, ¡e incluso la Estriga, la Muerte y el Diablo! Esta insólita costumbre puede admirarse, por ejemplo, en Lipnica Górna.

Durante la Pascua en las mesas de Orava lo que mejor sabe es «krznówka po orawsku», una sopa densa de rábano, con trozos visibles de salchicha, jamón y huevo, nutritiva y sabrosa, que se encuentra en la lista de productos regionales.

A los entusiastas del pastoreo seguro que les interesa la trashumancia tradicional, que tiene actualmente un carácter de espectáculo folklórico. En primavera, el día de San Adalberto (23 de abril) los pastores salen con los rebaños de ovejas hacia los pastizales de las montañas. Las ovejas se apacentarán en ellos hasta el día de san Miguel Arcángel (29 de septiembre), el protector de los pastores. La celebración va acompañada de bailes y cantos montañeses, además de rituales mágicos, entre los que pueden destacarse encender hogueras (watry) en la cabaña del pastor o «hacer ruido». Una de las mayores y más coloridas fiestas relacionadas con la trashumancia es el Otoño de Babia Góra, que se celebra cada año en Zawoja los últimos días de septiembre.

El último domingo de julio se celebra en Zubrzyca Górna la Fiesta del Arándano. No es solo un placer para el paladar, sino también una oportunidad para conocer las antiguas artesanías, los productos regionales de la Orava polaca y eslovaca, así como el baile y la música de la región.
 

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